Tiempos difíciles para cristianos de Asiria, unamos nuestras voces en oración por el pueblo de Asiria y nuestros hermanos en la fe que están enfrentando una intensa persecución. En medio de una crisis devastadora, la fe de muchos está siendo probada, y numerosos cristianos están siendo asesinados a causa de su fidelidad a Cristo. La situación es alarmante y requiere de nuestra intervención espiritual urgente. Acordaos de los presos, como si estuvierais presos juntamente con ellos; y de los maltratados, como que también vosotros mismos estáis en el cuerpo Hebreos 13:3
La Escritura nos exhorta a interceder unos por otros y a sostener en oración a aquellos que sufren por causa del Evangelio, como cuerpo de Cristo, no podemos permanecer indiferentes ante el dolor y la tribulación de nuestros hermanos. Es tiempo de alzar nuestras voces en súplica y unirnos en un clamor de justicia y misericordia ante el trono de Dios. La Palabra nos recuerda que el sufrimiento por la causa de Cristo no es en vano, y que grande será la recompensa para aquellos que permanecen firmes en la fe.
Clamamos al Señor para que fortalezca a nuestros hermanos perseguidos, les dé paz en medio del sufrimiento y mueva el corazón de los poderosos para que cesen estas injusticias. Que nuestra intercesión sea constante, y que el amor y la unidad del pueblo de Dios se hagan evidentes en estos tiempos de prueba. Que cada iglesia tome este llamado como un compromiso serio de oración diaria, levantando un cerco espiritual alrededor de los que sufren y proclamando la victoria de Cristo sobre toda adversidad.
Sigamos confiando en que Dios es nuestro refugio y fortaleza, y que Él sostiene a aquellos que sufren por Su nombre. Su fidelidad no tiene fin, y en Su tiempo, Él traerá justicia y restauración a Su pueblo. No permitamos que el miedo nos silencie, sino que levantemos nuestras voces con fe y convicción, sabiendo que nuestra lucha no es contra carne ni sangre, sino contra las fuerzas espirituales de maldad Efesios 6:12.
No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida Apocalipsis 2:10
¡Oremos sin cesar y seamos luz en medio de la oscuridad! Que nuestra fe permanezca inquebrantable, y que el testimonio de los cristianos en Asiria inspire a todo el cuerpo de Cristo a vivir con valentía y fidelidad hasta el final.
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