A José Giacone, técnico de Saprissa, se le vino la noche. El resultado que menos le convenía a su equipo puede marcar su destino. Su futuro pende de un hilo tras una nueva derrota: los morados cayeron 2-1 ante Cartaginés, que además los desplazó del cuarto lugar.
Saprissa no solo está fuera de la zona de clasificación, sino que no convence. Es endeble en defensa y, por muchos tramos de los partidos, presa de los adversarios. El hilo se va a reventar por lo más delgado. La dirigencia saprissista no le va a perdonar a Giacone la derrota, su continuidad se hace insostenible. Ni siquiera la presencia de Kendall Waston como delantero o las oportunas intervenciones de Esteban Alvarado salvarán al entrenador.
Saprissa y Cartaginés cumplieron con las expectativas del partido, pero los brumosos manejaron la mayor parte del complemento y se llevaron la victoria 2-1.
Fue un juego intenso. Los equipos salieron a jugar, a llevar peligro y a buscar la forma de sacudir las redes, sobre todo en el primer tiempo.
El primero en mostrar intenciones fue Cartaginés, que apenas en el primer minuto, por medio de Marcos Ureña, asustó con un disparo que se fue sobre el horizontal.
Saprissa respondió con Kendall Waston, quien, tras el pase de Gerson Torres, falló dentro del área. Estaba solo, quiso colocar el remate y no pudo darle dirección al marco de Kevin Briceño. Luego fue el turno de Esteban Alvarado de rifarse el físico: salió con todo ante la corrida de Ureña, quien intentó tocar, pero Esteban achicó y congeló el peligro.
Quien no falló fue David Guzmán, que a los 12 minutos abrió el marcador. Gerson Torres, quien llevó mucho peligro por el carril izquierdo, centró; hubo un rechazo, Joseph Mora peleó y ganó el balón, que le quedó a Guzmán, quien abombó las redes.
Kendall, de nuevo en el área, al minuto 18 la tuvo para aumentar la cuenta, pero tampoco pudo definir. Le quedó bien la pelota, pero en el toque le falló la precisión.
Saprissa encontró en la zona izquierda el camino ideal para inquietar y llevar peligro. Los Torres, Mariano y Gerson, se juntaron para convertirse en una pesadilla para los brumosos. Pese a las galopadas de los morados, los visitantes solo tuvieron un disparo directo, pero fue efectivo, porque terminó en gol, el de David Guzmán.Cartaginés arrancó el segundo tiempo con todo: se fue al frente en busca del empate y rápido lo encontró. Fue lo mejor que le pudo pasar a los brumosos, quienes al minuto 47 igualaron con un tanto de cabeza de Mauro Quiroga. Si Saprissa aprovechó el carril izquierdo, los de casa hicieron lo mismo y por ese sector no solo encontraron la conquista, sino que continuaron machacando. El marcador de 2-1 no fue mayor, gracias al buen desempeño de Esteban Alvarado. (Rafael Pacheco Granados/Rafael Pacheco Granados)
A los saprissistas les costó el inicio del complemento. No tenían salida y los locales se apoderaron del control del juego. Allen Guevara, a los 60 minutos, casi anota, pero Esteban Alvarado se lanzó y tapó el disparo.
José Giacone hizo dos variantes: entraron Ariel Rodríguez y Deyver Vega. Los cambios ayudaron a darle descanso a la defensa, a generar salida y a tener un poco más de presencia en ofensiva.
Pero en el cierre, al minuto 77, Saprissa se complicó con la expulsión de Jefry Valverde, quien se ganó la segunda tarjeta amarilla. Andrés Carevic, técnico brumoso, aprovechó para hacer cambios y selló la victoria con la anotación de Rándall Cordero al minuto 83, aunque quedó la impresión de que fue autogol de Eduardo Anderson.
Un Saprissa sin respuesta, con poco poder ofensivo y muchas veces recatado, tirado atrás, cuidándose quién sabe de qué. Ese fue el Saprissa que manejó José Giacone.
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